Hemos pasado un fin de semana intenso, intenso... por no decir un "poco" agotador. Hemos empezado con la operación "retirada de pañal". Leo empezó el viernes y Hugo el sábado. Yo estaba convencida de que la fregona sería mi mejor aliada durante todo el fin de semana. La realidad ha estado, por suerte, muy lejos de mi convicción. Los dos se han portado como un par de campeones y gracias a un "orinalsupercoche" se han sentido muy motivados para llenarlo con sus pipis. Ahora parece una competición entre los dos. Lo que nos daba más miedo era salir a la calle pero también hemos superado la prueba muy requetebien: cruzaremos los dedos para que la cosa dure y nos olvidemos PARA SIEMPRE de los eternos pañales (aún nos queda Lola)... Ella sigue creciendo, con muchos cólicos que hacen que esté más inquieta de lo normal. Creemos que será un poco torbellino porque no para... Hoy hemos salido a pasear y Jordi la ha llevado colgada en la mochila babybjorn... Hemos regresado a casa en autobús porque para Hugo y para Leo el simple hechos de subir en él, sentarse y poder mirar por la ventanilla se convierte en toda una aventura que disfrutan intensamente. Tendremos que sacarnos un abono de varios viajes porque creo que la cosa se repetirá. Yo hacía años que no subía en uno. Estábamos tan concentrados mirando sus caritas y explicándoles todo aquello que preguntaban que por poco se nos pasa la parada... En fin que lo hemos pasado en grande a pesar del cansancio. Hoy una foto de familia."
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