Siempre que hablamos de los gemelos, nombramos siempre a Hugo el primero y después a Leo, muy pocas veces decimos Leo y Hugo... La razón? Quizás sea porque fue Hugo el primer nombre que escogimos para uno de los bebés, en cuanto nos dijeron que eran dos. El otro era duda porque no sabíamos si iba a ser niño o niña. Si niño: Leo, si niña: (para sorpresa y desagrado de muchos) Lola. En la semana 20, al despejarse la intriga, se concretó el nom
bre: Leo. Es curioso, pero mientras ellos estuvieron en la barriga de mamá, siempre tuve claro quién era quién. Hugo estuvo durante todo el embarazo, vertical, boca abajo y en la parte izquierda... y de ahí no se movió. En cambio con Leo, no puedo concretar su posición porque en cada ecografía (y éstas se sucedían cada 15 días) variaba: boca arriba, cruzado completamente, boca abajo, sentadito... además el pequeño "bandido" se hacía notar. Patadas a mamá, patadas a Hugo, que evidentemente éste devolvía con
toda la fuerza que era capaz y ahí empezaba el jaleo. Primero uno y después el otro respondiendo. Las noches eran su momento preferido para las guerras. Lo recuerdo sonriendo pero en su momento mi cara era totalmente diferente a la de ahora... además las pataditas de ellos se manifestaban en voluminosos bultos que sobresalían en mi enorme barrigón, que se deformaba ante la sorpresa de quienes lo veían. Hugo y Leo, Leo y Hugo... el orden de los factores no altera el valor del producto que para mí es INCALCULABLE. Petons a mis carinyets y un largo fin de semana para disfrutar de ellos. Hasta el lunes.
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