
A las puertas de cumplir un año más, el domingo, 19 de abril, seré 365 días más viejita: 34 años. Qué dolor.. Forever young, I want to be…!!!! Pero qué contenta de poder celebrarlo, de tener la familia que tengo, Jordi, mis dos reguapos hijos Hugo y Leo, mis papás, hermano, avis, cuñad@s, suegros, sobrin@s, amig@s... salud, trabajo, cariño de todos… Este es mi mejor regalo: no puedo ni quiero pedir nada más. Pero tampoco nada menos, que no me quiten nada de lo nombrado anteriormente, pero NADA es NADA. Es lo más importante de mi vida y por todo ello vivo y soy feliz (bueno, el trabajo sirve para poder disfrutar un poco mejor de todo ello, también por tenerlo estoy agradecida, sobretodo en estos tiempos de crisis.) He tenido una vida con circunstancias y vivencias muy especiales que me han ayudado a apreciar a las personas y las cosas de manera muy intensa. No hay día que no me levante contenta por tener la oportunidad de disfrutar de todo lo antes mencionado una vez más… después, a medida que pasa el día, a veces me olvido de todo ello, pero intento volver a recordar esa hora de la mañana en la que todo se presentaba de un color bien bonito. Gracias a Dios por todo y gracias a todas estas personas que tengo a mi lado que hacen que esa sonrisa matutina vuelva frecuentemente a mi cara y transforme cada segundo de mi vida. Buen viernes… el último con 33. La foto de hoy es el recuerdo de unos días inolvidables…
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