
Hemos pasado un fin de semana intenso y yo aún me resiento un poco de tanta intensidad que contrasta con la calma de hoy en el trabajo, en la calle, en el tráfico… El sábado, Hugo y Leo se quedaron con l’avia Mercè para que Jordi y yo pudiéramos salir al teatro y a cenar con Mara y Marc. Lo pasamos muy bien. La obra nos arrancó unas risas y la cena en el japonés Kibuka muy buena también. Regresamos a las 2 de la madrugada. La hora no tendría nada de anormal si no fuera porque los dos peques tocaron diana a las 7 de la mañana del domingo… Como dos sonámbulos les dimos el
desayuno y a partir de ahí fue todo como el paso doble, seguido, seguido… sin pausa. Nos encontramos con casi toda la familia para bendecir la palma y aprovechando el buen tiempo, les dimos la comida a los niños en una placita de camino a casa. De ahí a casa y a dormir directamente. Y nosotros comer rápido rápido para poder dormir una buena siesta de dos horas y recuperar, sólo en parte, el sueño perdido. Hoy Hugo y Leo con els avis, a estas horas seguramente, a punto de salir a pasear. Mañana con l’àvia Mercè que se quedará sola con los dos… toda una hazaña y un reto. De verdad que lo es. Buen lunes, aún sin acabar de despertar del todo…
desayuno y a partir de ahí fue todo como el paso doble, seguido, seguido… sin pausa. Nos encontramos con casi toda la familia para bendecir la palma y aprovechando el buen tiempo, les dimos la comida a los niños en una placita de camino a casa. De ahí a casa y a dormir directamente. Y nosotros comer rápido rápido para poder dormir una buena siesta de dos horas y recuperar, sólo en parte, el sueño perdido. Hoy Hugo y Leo con els avis, a estas horas seguramente, a punto de salir a pasear. Mañana con l’àvia Mercè que se quedará sola con los dos… toda una hazaña y un reto. De verdad que lo es. Buen lunes, aún sin acabar de despertar del todo…
No hay comentarios:
Publicar un comentario