


Pasado mañana termina oficialmente el cole (al mediodía claro… para poner a prueba nuestra pericia en la logística… a este paso lo nuestro es mejor que un máster). No obstante, durante el mes de julio, Hugo y Leo seguirán en el cole. Es muy bueno para ellos continuar con la rutina diaria, a parte de relacionarse con otros niños de su edad… dos meses y medio solos, siendo el centro del “mundo mundial” es un potencial peligro que, por ahora, es mejor evitar. Este fin de semana Leo ha estado especialmente llorón. No sé qué tendrá, si es que se encuentra mal o es por llamar la atención. A veces la línea que diferencia una causa de la otra es tan fina que da miedo traspasarla y decantarse por una u otra opción. Hemos estado con todos los primos, hemos conocido finalmente a Cristina, que llegó ayer desde Alemania para quedarse con nosotros dos semanas. Hugo en seguida conectó con ella. A Leo le costó más. Esperemos q

ue hoy Leo ya sea el de siempre. Ayer también tuvimos la visita de Mara y de Marc. En fin dos días intensos y completos, tras los cuales, sentarse delante del ordenador para trabajar o escribir parece un lujo… estábamos necesitados de tranquilidad y descanso. En las fotos de hoy, Hugo a la salida del cole (más bien parece que salga de la Selva) y Leo en una de sus peligras escaladas a la mesa de centro del comedor… No pasan más cosas porque Dios no quiere. Mañana más.
No hay comentarios:
Publicar un comentario