Esta semana en el cole han empezado a poner en práctica el rincón de castigo. Suena un poco durillo pero no lo es tanto. Se trata de una técnica para enseñar a los niños que han hecho algo mal después de haberlos avisado varias veces de que aquello no se debe hacer. Así pues Hugo y Leo tienen un rincón cada uno en casa en el que, cuando hacen alguna de las suyas, se quedan sentados solos durante un minuto, como castigo. Al principio pensé que una vez lo dejaras allí el niño se movería y correría a cualquier otra parte. Res de res: tanto Hugo como Leo se quedan sentados, llorando (porque saben que han hecho algo mal) pero sin moverse un centímetro, hasta que el que lo ha castigado va a por él. Entonces todo queda olvidado. El castigo está cumplido y no hay más. Creo que es una buena técnica, eficaz y que esperemos que funcione para evitar que Hugo y Leo se conviertan en un futuro en niños malcriados. La verdad es que se te parte el corazón al verlos llorar desconsoladamente y sin moverse del sitio mirándote con esos ojitos llenos de lágrimas que sólo esperan una palabra simpática. Es duro mantenerte en tus trece pero supongo que más duro sería el que el día de mañana fueran niños impertinentes y maleducados. Entonces ya sería tarde. Ahora estamos a tiempo. Ayer, mientras veía este vídeo, del que os adjunto el link, pensaba en la importancia de educar como se merecen y necesitan en cada momento y lo vital que es hacerlo en CADA JUSTO MOMENTO. Aquí os dejo el link de una charla que no tiene desperdicio. Y unas fotos de los niños que más quiero en este mundo. http://blogs.periodistadigital.com/electroduende.php/2007/09/19/emiliocalatayud_menores8794Este va a ser el diario desde el primer año de vida de los gemelos Hugo y Leo Vila,y de su hermanita Lola contado por su mamá para que cuando ellos crezcan puedan leer aquí lo que vivieron día a día desde sus más tempranos días...
jueves, 11 de junio de 2009
Rincón de castigo
Esta semana en el cole han empezado a poner en práctica el rincón de castigo. Suena un poco durillo pero no lo es tanto. Se trata de una técnica para enseñar a los niños que han hecho algo mal después de haberlos avisado varias veces de que aquello no se debe hacer. Así pues Hugo y Leo tienen un rincón cada uno en casa en el que, cuando hacen alguna de las suyas, se quedan sentados solos durante un minuto, como castigo. Al principio pensé que una vez lo dejaras allí el niño se movería y correría a cualquier otra parte. Res de res: tanto Hugo como Leo se quedan sentados, llorando (porque saben que han hecho algo mal) pero sin moverse un centímetro, hasta que el que lo ha castigado va a por él. Entonces todo queda olvidado. El castigo está cumplido y no hay más. Creo que es una buena técnica, eficaz y que esperemos que funcione para evitar que Hugo y Leo se conviertan en un futuro en niños malcriados. La verdad es que se te parte el corazón al verlos llorar desconsoladamente y sin moverse del sitio mirándote con esos ojitos llenos de lágrimas que sólo esperan una palabra simpática. Es duro mantenerte en tus trece pero supongo que más duro sería el que el día de mañana fueran niños impertinentes y maleducados. Entonces ya sería tarde. Ahora estamos a tiempo. Ayer, mientras veía este vídeo, del que os adjunto el link, pensaba en la importancia de educar como se merecen y necesitan en cada momento y lo vital que es hacerlo en CADA JUSTO MOMENTO. Aquí os dejo el link de una charla que no tiene desperdicio. Y unas fotos de los niños que más quiero en este mundo. http://blogs.periodistadigital.com/electroduende.php/2007/09/19/emiliocalatayud_menores8794
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