Lola ya cumplió 3 y sigue siendo un angelitos. Estos días hemos aprovechado para ir a todos los médicos de los que hemos prescindido durante los 9 meses de embarazo. Así que Lola nos ha acompañado al dentista, al oculista, al ginecólogo y también a la peluquería. El pasado sábado hasta fuimos con ella a la playa. Hugo y Leo se lo pasaron genial jugando con la arena y ella se portó requetebien. Podemos decir que estamos un poco más hechos a la idea de que somos 5 y de que NO lo podemos controlar TODO. Es decir, si vamos a comprar: paciencia porque tardamos el doble. Si tenemos que salir para cualquier recado, el hecho de preparar la bolsa de Lola con los bibes, baberos, leche y alguna muda, la bolsa de Hugo y Leo con algún pañal y las toallitas, además de mirar de no olvidar móviles, llaves de coche o de casa, monederos, clinex para los niños etc. hace que todo se vuelva un poco más complicado. Por el momento vamos adquiriendo paciencia para evitar los nervios por si llegamos tarde, por si los niños la lían cuando entramos en alguna tienda (y por liarla quiero decir LIARLA con mayúsculas). Hay que ser conscientes de que son NIÑOS ya sea en casa propia o ajena... así que la paciencia en grandes dosis nos viene de perlas. Uno se da cuenta de que TODO depende de la calma con la que te tomes las cosas. Si transmites tranquilidad los peques lo perciben y se contagian a su vez de ella: está comprobado. La semana pasada tuvimos que ir a comprar unas gafas para Hugo y Leo (las necesitan para el festival de fin de curso), así que ahí nos fuimos. Al entrar en la tienda y ver la vitrina con un montón de modelos a su alcance (para mayor inri) sus ojos se abrieron como platos: se las probaron todas, se miraron al espejo con ellas, buscaron el color de funda qué más les gustó... y con ello casi vuelven loca a la pobre dependienta... pero el resultado final valió la pena... ahí estaban los dos que coincidieron en la elección del mismo modelo posando para la cámara. Ariadna y Luiggi que venían con nosotros también se sumaron a la compra. La foto de los tres pequeños hombrecitos lo dice todo. Este va a ser el diario desde el primer año de vida de los gemelos Hugo y Leo Vila,y de su hermanita Lola contado por su mamá para que cuando ellos crezcan puedan leer aquí lo que vivieron día a día desde sus más tempranos días...
miércoles, 9 de junio de 2010
Los hombres de blanco...
Lola ya cumplió 3 y sigue siendo un angelitos. Estos días hemos aprovechado para ir a todos los médicos de los que hemos prescindido durante los 9 meses de embarazo. Así que Lola nos ha acompañado al dentista, al oculista, al ginecólogo y también a la peluquería. El pasado sábado hasta fuimos con ella a la playa. Hugo y Leo se lo pasaron genial jugando con la arena y ella se portó requetebien. Podemos decir que estamos un poco más hechos a la idea de que somos 5 y de que NO lo podemos controlar TODO. Es decir, si vamos a comprar: paciencia porque tardamos el doble. Si tenemos que salir para cualquier recado, el hecho de preparar la bolsa de Lola con los bibes, baberos, leche y alguna muda, la bolsa de Hugo y Leo con algún pañal y las toallitas, además de mirar de no olvidar móviles, llaves de coche o de casa, monederos, clinex para los niños etc. hace que todo se vuelva un poco más complicado. Por el momento vamos adquiriendo paciencia para evitar los nervios por si llegamos tarde, por si los niños la lían cuando entramos en alguna tienda (y por liarla quiero decir LIARLA con mayúsculas). Hay que ser conscientes de que son NIÑOS ya sea en casa propia o ajena... así que la paciencia en grandes dosis nos viene de perlas. Uno se da cuenta de que TODO depende de la calma con la que te tomes las cosas. Si transmites tranquilidad los peques lo perciben y se contagian a su vez de ella: está comprobado. La semana pasada tuvimos que ir a comprar unas gafas para Hugo y Leo (las necesitan para el festival de fin de curso), así que ahí nos fuimos. Al entrar en la tienda y ver la vitrina con un montón de modelos a su alcance (para mayor inri) sus ojos se abrieron como platos: se las probaron todas, se miraron al espejo con ellas, buscaron el color de funda qué más les gustó... y con ello casi vuelven loca a la pobre dependienta... pero el resultado final valió la pena... ahí estaban los dos que coincidieron en la elección del mismo modelo posando para la cámara. Ariadna y Luiggi que venían con nosotros también se sumaron a la compra. La foto de los tres pequeños hombrecitos lo dice todo.
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