Ayer Hugo y Leo tuvieron su primera hora de actividad extraescolar. Salieron entusiamados explicando que habían estado chutando y chutando una pelota de color amarillo. Pensé que acabarían literalmente reventados... Nada más lejos de la realidad. Llegaron pletóricos y con renovadas ganas de juerga. Eso sí, con un hambre camaleónica... Les pregunté que con quién habían estado jugando a fútbol: la respuesta de Hugo: con Leo. La respuesta de Leo: con Hugo. Al ser la única actividad que hacen juntos en el colegio, vuelven a ser dos imanes... Esta mañana primer día sin chandal y con uniforme reglamentario. Hugo: que si los pantalones pican. Leo que también pican y que además pica el jersey... que los dos quieren los zapatos de chutar (léase bambas)... Una mañana durilla y un poquitín estresante. Finalmente han salido de casa como debían. Lola con moquitos pero tan sonriente y simpática como siempre. En fin, que estamos en plena rutina en todos los sentidos.
Sólo nos falta que Lola se incorpore a la guarde en un poquito más de un mes...
Sólo nos falta que Lola se incorpore a la guarde en un poquito más de un mes... 
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