Hoy doble post... a modo de terapia, por supuesto. Este mediodía fui a comer a casa dels avis y aproveché para ver a Lola que, por cierto, se acababa de despertar en ese preciso momento. La cogí un ratito en brazos y la puse en su hamaquita al lado de la mesa donde comíamos. No habíamos ni empezado cuando la comida, que Isabel le había dado hacía apenas una hora, salió despedida como una fuente. Anoche, cuando no quiso tomarse su bibi, intuí que podía ser que Hugo le hubiera pegado la gastroenteritis que él sufrió la semana pasada. Rechacé el pensamiento porque no quería, ni por asomo, más vomitadas en casa. Ahora, la peque en urgencias. A este paso, la recepcionista del hospital en lugar de pedirnos la tarjeta de salud, nos dará un abono por buenos clientes... porque menuda semanita que llevamos. El pasado viernes, cuando su pediatra le hizo la revisión de cada mes, le comenté que en una semana la llevaríamos a la guardería. Calló, me miró, miró a la niña y me volvió a mirar para decir: ninguna otra opción? Sí la hay pero la evitábamos porque nos parecía, y nos sigue pareciendo, que era abusar de la buena voluntad dels avis. Finalmente, hemos tenido que tirar de ese buen hacer. Así que Lola NO irá a la guardería con sólo 6 meses. La decisión me, mejor dicho nos, costó. Pero una vez tomada, y como consecuencia de la misma, me sentí tan aliviada, que me arrepentí de no haberlo hecho antes. En la guardería iba a estar muy bien cuidada, pero ni el tiempo es el más adecuado, mejor dicho, es la PEOR época del año, como bien dijo la dra., ni Lola está todavía preparada para ello. Además y por descontado si no está en casa, dónde estará mejor que con los abuelos que se chiflan por estar con ella? Ahora estoy tranquila, puedo gozar de las buenas costumbres adquiridas hasta ahora que ya relataba en un post anterior, y por encima de todo, creo que contribuiremos a evitarle a Lola sufrir muchas de las enfermedades que inevitablemente iba a tener que pasar siendo todavía un bebé. Así que desde aquí mil gracias a los abuelos, por su tiempo, por su cariño, por su disponibilidad y ayuda y sobre todo por cuidar de Lola t
an bien como lo harían, si pudieran durante esas horas del día, mamá y papá.
an bien como lo harían, si pudieran durante esas horas del día, mamá y papá.
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