El pasado miércoles, tras comprobar que las temperaturas eran propias del mes de junio, decidimos que el viernes cogeríamos los bártulos imprescindibles y que escaparíamos a la playa. Así lo hicimos. El viaje de ida (1.15 horas) perfecto porque el "trío matarile" se pasó la mayor parte del mismo durmiendo plácidamente. El sábado todos en pie a las 8 de la mañana. A las 9.30 estábamos los 5 en la playa.... Arena desierta, mar silencioso, cielo completamente azul y 26ºC de temperatura. Lola durmió. Hugo y Leo difrutaron de la arena, del agua, de las piedras... todo era motivo para hacerles saltar con un "yupi"!!! Hugo cató el agua. Helada. Tanto que se le quitaron las ganas de repetir. Por la tarde sesión de piscina. Y Hugo volvió a catar el agua. Esta vez "cap i tot". Saltó pensando que no sería para tanto y le cogió tal "cangueli" que se le volvieron a quitar las ganas de intentarlo de nuevo. Mejor así. Hemos pasado un fin de semana bueno buenísimo. Ayer lunes ninguno de los dos (por no decir los 5) querían levantarse de la cama si no era para ir a la casa de la playa. Qué rápido se acostumbra uno a lo bueno! Ha sido un kit kat que nos ha venido muy bien a todos. Hoy médicos para todos los peques. Lola a su pediatra. Hugo y Leo a la revisión por la operación de vegetaciones. L'avi Lluís e Isabel haciendo horas extras con todos ellos. Y yo esperando noticias de cómo han ido las visitas médicas. El viernes el santo de Lola. El primero que ella celebra.
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