Hoy leía en el periódico un artículo que hacía referencia a las 5 cosas de las que nos arrepentimos antes de morir. Está basado en otro artículo de una mujer que durante muchos años ha trabajado con enfermos terminales. Su trabajo "Regrets of the dying" destaca estos 5 deseos que muchas personas manifiestan cuando saben que su vida está llegando a su fin:
1. "Haber tenido el coraje de vivir una vida fiel a mí mismo, no la que otros esperaban de mí".
2. "No haber trabajado tan duro".
3. "Haber tenido el coraje para expresar mis sentimientos":
4. "Haberme mantenido en contacto con mis amigos".
5. "Haberme permitido ser más feliz".
Ser uno mismo, disfrutar de la familia y de las cosas buenas de la vida (trabajar para vivir y no vivir para trabajar), decir te quiero, lo siento, gracias en los momentos en los que así lo sentimos, cuidar de las amistades y en defintiva ser feliz o intentarlo de manera sincera. Puede parecer una utopía pero no lo es. Hay gente que vive así. O lo intenta. Y se puede. Se consigue a base de práctica, a base de ser sincero con uno mismo, de anteponer lo importante a lo urgente. No es un camino de rosas y el hecho de vivir así no está exento de sufrimiento ni de sacrificios. Es una premisa de vida. Me lo enseñaron hace mucho tiempo. Lo aprendí con pocos o bastantes menos años que ahora sin darme cuenta y de personas a las que siempre les estaré agradecida. Ojalá tanto Jordi como yo sepamos transmitirlo tan fielmente a Hugo a Leo y a Lola.

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