Después de algunos días "meditándolo" hemos decidido probar la retirada del pañal de Lola. Ayer empezamos. El sábado por la tarde fuimos a comprarle un set de braguitas la mar de chulo y colorido para que eso también fuera una motivación más. Así que el domingo nada más levantarse las estrenó. Al principio cada vez que decía pipí la llevábamos al baño. Después de comprobar que en menos de media hora había dicho la palabra mágica más de 10 veces, pensamos que lo mejor sería poner un orinal en el comedor y que ella misma lo utilizara sin nuestra ayuda. Así que ayer mientras todos estábamos en el sofá escuchando música, leyendo o jugando, Lola estaba sentada en su orinal, contemplando el panorama desde su trono de Reina. Encantada, encantadísima de que fuera exclusivo para ella. Y cada vez que decía pipí allá iban Hugo y Leo para verificar si era cierto o no. Detrás de ella empezaban a cantar a voz en grito: "pipi,pipi,pipi...." entonces ella se levantaba y decía: siiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii!!! sus hermanos miraban el orinal y tras comprobarlo gritaban "Bravo, bravo, bravo"... montando un jolgorio de lo más ruidoso. Lola, feliz, repetía y repetía y repetía. Y Hugo y Leo esperando para ver a quien le tocaba coger el orinal y llevarlo al baño. Un fin de semana un poco escatológico... pero muy divertido!!!! Y hoy muchas muchas fotos, también de los fines de semana pasados en la playa!!!









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