
Hemos pasado tres días en la casita de L’Escala. Han sido tres días geniales, en los que hemos disfrutado de Hugo y de Leo a tope y hemos desconectado del trabajo, de las obras de casa, y hasta casi del móvil. Los niños se lo han pasado genial, sobre todo en los momentos de playa. Para ellos todo era casi nuevo: la sensación de la arena en sus manos, del agua de mar en sus pies, de la suave tramontana en su cara… sensaciones de las que también hemos disfrutado los papás. Es una verdad muy grande que el mar relaja, y si es a primera hora de la mañana, cuando la arena está tan lisa que parece un desierto, y el sol se refleja en e

l mar con una brisa suave y fresca… entonces ya es el paraíso… sin gente, sin más ruidos que el de las gaviotas, con ellos gateando a sus anchas por la arena… Regresábamos a casa tan rendidos que las siestas de ellos se alargaban hasta más de tres horas y por la tarde más acción… Prueba superada y disfrutada!!! Volveremos pronto, en cuanto nos dejen!!! Buen inicio de semana… la primera de mayo!!!

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