viernes, 29 de octubre de 2010

Correr










Ayer, después de duchar a los niños, preparar la cena y meterlos en la cama, me dispuse para mi primera experiencia en el desconocido mundo, hasta ahora para mí, del deporte de correr. Hasta ahora mi único ejercicio semanal, y no era ni semanal porque de vez en cuando había algún impedimento, era el softraquet. Pues ayer, con el fresco de la noche, bambas nuevas en los pies, cascos de música en las orejas y muchísima buena disposición por mi parte, me animé a salir, no sin temor de estar de vuelta a los 5 minutos a causa del acostumbrado flato en el costado, y con la consecuente güasa de Jordi... Parece ser que este deporte engancha a partir de los 30-35... debe ser que se necesita madurez para correr. Verdad o no, lo cierto es que disfruté de la experiencia. Fueron sólo 20 minutos durante los cuales desconecté del mundo: del trabajo, niños, estrés etc... Volví cansada pero no agotada. Feliz y contenta y dispuesta para bañar a Lola, darle su bibi y acostarla. La noche movida a causa de los mocos de la peque. Esta mañana se despertó mejor. A ver qué tal el largo fin de semana. Esperamos el nacimiento de nueva sobrinita: Aina. Ya tenemos ganas de verle la carita. Sus papás y hermanas seguro que aún más. Hoy fiesta en el cole de Hugo y de Leo. Celebran la castañada. Volverán con la cara pintada y nuevas emociones por contar.

No hay comentarios:

Publicar un comentario