Por fin todos recuperados de los virus. Por fin Lola duerme ya toda la noche del tirón. Por fin hace sol y buenas temperaturas. Ningún "mal" dura eternamente. Y lo bueno hay que disfrutarlo mientras dura.
El sábado volvimos a pasar el día en la playa. El viento que soplaba hacía que las olas fueran enormes y que mucha gente se animara a practicar surf. Hugo y Leo alucinados y pidiendo ya una tabla... Parece que les van los deportes de riesgo...
Hace un mes empezaron a aprender a escribir con letra "lligada" y ahora cada viernes traen deberes para hacer en casa el fin de semana. De momento, les gusta hacerlos y cada sábado después de desayunar es lo primero que terminan antes de empezar a jugar. Es una buena costumbre que empiecen a tener pequeñas tareas que hacer en casa. A Lola le ha dado por colaborar en las tareas del hogar. Ayer con un trapo limpiaba el suelo que se había ensuciado de pintura. Anoche recogía la ropa que yo iba doblando. La llevaba hasta la habitación. El problema es que como rastro de su paso iba dejando calcetines, slips, bodies y demás que Hugo y Leo iban recogiendo como pajes de sus Majestad. A este paso se nos convierte, sin darnos cuenta, en la Reina de Saba... y carácter sigue sin faltarle!
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